Descripción general

INMA – INfancia y Medio Ambiente es una red de investigación de grupos españoles. Ésta creó un proyecto con el objetivo de estudiar el papel de los contaminantes ambientales más importantes en el aire, agua y en la dieta durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil.

El desarrollo físico, social e intelectual del niño, desde la concepción hasta finales de la adolescencia, requiere un ambiente protegido y protector de su salud. El incremento de enfermedades está relacionado con ambientes no saludables. Las exposiciones prenatales y en el inicio de la vida, incluyendo la dieta, están asociadas con la salud infantil y el desarrollo humano, y predispone efectos posteriores en adultos.

De este modo, el Proyecto INMA está basado en tres bases principales:

En primer lugar, la exposición a contaminantes ambientales por aire, agua y alimentación es universal. Los niños son especialmente vulnerables a sus efectos, pues no son simples pequeños adultos. Están en proceso de crecimiento, y su sistema inmunológico y mecanismos de desintoxicación no están completamente desarrollados. Por esta razón, los niños son más vulnerables a exposiciones ambientales que los adultos.

Contaminantes persistentes como los compuestos organoclorados (OCs) y otros metales han sido relacionados con el retraso en el crecimiento intrauterino, prematuridad, retraso en el crecimiento postnatal y alteraciones en el neurodesarrollo y en la conducta.

Contaminantes del aire, por ejemplo las partículas finas, han sido asociadas con un aumento de la mortalidad infantil y con problemas de salud, como el asma, las alergias y el neurodesarrollo.

Existen menos evidencias sobre los efectos de muchos contaminantes durante el período fetal, creando así la necesidad de nuevos estudios con el fin de obtener más datos. También algunos productos en el agua, llamados productos desinfectantes, han sido asociados con problemas reproductivos.

En segundo lugar, algunos contaminantes y nutrientes tienen la misma ruta de ingestión.

El pescado, la principal fuente de omega 3, es también portador de OCs y metil mercurio. La alimentación por lactancia materna, la única forma de nutrición durante el primer mes de vida, aporta tanto nutrientes como contaminantes. A pesar de que los mecanismos de toxicidad de OCs no se conocen, se sugiere que los mecanismos metabólicos y hormonales, subyacentes implicados en la neurotoxicidad de estos contaminantes, se encuentran en el mismo camino que la deficiencia de algunos ácidos grasos esenciales.

Queda por explicar si los nutrientes pueden contrarrestar los efectos negativos de los contaminantes en la salud.

En tercer lugar, se conoce poco sobre la susceptibilidad individual de ciertos productos químicos, por lo que son necesarios más estudios integrando interacciones ambiente-gen.